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Estrés: el enemigo invisible que amenaza la educación en pandemia

Estrés

  • Profesores de nuestra Unidad comentan las situaciones, tanto internas como externas, que podrían generar tensión en este ambiente y cómo en un colegio de la capital la dirección está trabajando en medidas para evitar que la planta académica llegue niveles de ansiedad que afecten su salud.

Por César Calquín

La experiencia de teletrabajo para muchos profesores y profesoras en nuestro país, ha sido revolucionaria. Para algunos este formato es más práctico y seguro, ya que implica no tener que salir de sus hogares y exponerse al contagio de Covid-19, sin embargo, para un importante número de docentes ha traído más de algún problema en el desarrollo de sus actividades.

Si bien la mayoría de los y las profesoras está familiarizado con alguna herramienta tecnológica, no suelen ocuparlas en sus clases presenciales, lo que podría provocar agotamiento mental que eventualmente se transforme en estrés.

Es el caso del profesor Daniel Ríos, quien sostuvo que no le ha quedado otra que adaptarse lo más rápido posible a este formato.

“Son los tiempos que nos tocan vivir, hay que adaptarse y hacerlo de la mejor forma posible. No soy de los que se asustan, ni de los que encuentran que está todo malo, hay que sobrevivir, no solo del punto de vista humano, también del punto de vista académico, pedagógico e intentar dar lo mejor de nosotros, tanto para los estudiantes de pre como de postgrado”, señaló el Dr. Ríos.

Pese a ello, también hay quienes presentan problemas con este formato de clases, lo que podría derivar en un severo caso de estrés, sumado a la incertidumbre que provoca la situación sanitaria y el encierro, como consecuencia de lo mismo.

Así lo manifestó el profesor Eduardo Godoy, quien contó que existen situaciones que podrían llevar a que los y las profesoras puedan presentar casos de fatiga mental.

“Hay una sobreexplotación asociada a estas nuevas modalidades, ya que no sólo es hacer clases y pensar en material didáctico más pertinente, sino también invertir tiempo extra en instruirse en las plataformas disponibles, leer y responder correos electrónicos, conectarse para reuniones, etc. mientras preparamos comida, nos dividimos las funciones, hacemos aseo, cuidamos a nuestros/as hijos/as, los/as ayudamos en sus tareas y actividades, etc.”, señaló el profesor Godoy.

Medidas anti estrés

Para evitar que las y los profesores caigan en cuadros de estrés, en algunos establecimientos escolares han tomado medidas al respecto. Este es el caso del Liceo San Francisco de la comuna de San Ramón, perteneciente a la Fundación Educacional Santo Tomás de Aquino. En esta institución, José Villagra, egresado de Magíster en Educación, mención Currículum y Evaluación, es el director y nos comenta, en conjunto con el Rector del establecimiento, Walter Gómez, cómo han tratado de evitar que los y las profesoras se estresen.

“Desde el comienzo de la crisis sanitaria y sus efectos, se vislumbra que al interior del establecimiento educacional adquirirán relevancia dos situaciones: El temor de los trabajadores al contagio y el estrés por tener que trabajar desde un formato desconocido”, dijo Villagra.

Es por ello, que para cubrir esas necesidades el colegio estableció acciones en todas las áreas tendientes a mitigar el impacto negativo en el ánimo de las personas: “Por una parte y, desde lo central, divulgación de criterios generales de trabajo pedagógico para fortalecer su autonomía y gestión docente, considerando su situación personal y de adaptación a la tecnología”, dijo Villagra.

Además, como otra de las actividades para evitar el agotamiento, se estableció tener comunicaciones permanentes sobre las acciones del establecimiento y de lo que sucede en la comunidad en sus distintas áreas. Aplicación de todos los protocolos relativos a la mantención de ambientes seguros e higienizados en el contexto de pandemia, para dar seguridad a quienes asisten al establecimiento.

Otra de las medidas que adoptó la dirección del colegio San Francisco es la ampliación de plataformas de trabajo para que las y los profesores puedan vincularse con sus estudiantes y generar un menor estrés por conflictos en la interrelación con las familias. En esa misma línea, se formalizó la creación de espacios protegidos para desarrollar reuniones virtuales y de contacto profesional-laboral, así como los espacios de descanso y “salida” del marco laboral.

La facilitación de espacios y equipos para el desarrollo de actividades laborales en el establecimiento, así como equipos para el trabajo a distancia, es otra decisión adoptada en beneficio de la planta docente de este establecimiento, que, también flexibilizó ciertos procesos de gestión, considerando los niveles y dificultades de conectividad de las y los trabajadores. Asimismo, se realizó el diseño de turnos éticos que permitan brindar servicio educativo con el mínimo de personas en el liceo, en condiciones de seguridad garantizadas.

Desde el área de Formación, se diseñaron estrategias de acercamiento y vínculo con los trabajadores para fortalecer el trabajo de comunidad y estar al tanto de las dinámicas familiares de cada uno de ellos. También se implementaron talleres de contención y estrategias de autocuidado, para generar más herramientas en el área socioemocional de los profesionales y trabajadores en general. Y, por último, se determinaron acciones permanentes desde el ámbito pastoral, relacionadas con lecturas y reflexiones, mensajes de ánimo, liturgias para fortalecer la idea de esperanza y mejores expectativas entre los trabajadores.

Bajo este contexto, Villagra sostiene que el receso académico es beneficioso para todos los miembros de las comunidades educativas, para evitar que, tanto estudiantes como profesores, se estresen.

“En el actual contexto educativo: no conexión, difícil retroalimentación, aprendizajes no constatados, estrés de familias, estudiantes y docentes, y pensando que las clases ya están afectadas, es una medida que bien instaurada permitirá que tanto estudiantes como docentes puedan reordenar y cerrar procesos incompletos, en un tiempo que no genere el agobio (concepto siempre presente en contexto educativo). Esta misma estrategia permitirá que el “segundo semestre” se pueda reiniciar en un ambiente de distinto estado emocional. Es pertinente la medida y no afectará sino por el contrario puede potenciar el proceso de aprendizaje”, concluyó Villagra.

Fuente: Profesores Departamento de Educación - José Villagra

Entrevistas: César Calquín

Redacción: César Calquín. 

Edición: Camila Vásquez. 

Foto: Archivo.