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Dra. Elisa Loncon se refirió al próximo eclipse solar en La Araucanía

Elisa Loncon Año nuevo Indígena

  • La académica del Departamento de Educación y experta en educación intercultural comparte la filosofía mapuche ancestral de entender y ver el mundo en un contexto de pandemia, a la espera del evento astronómico del 14 de diciembre.

Por Camila Vásquez

El 2 de julio de 2019 Chile vivió un eclipse total en el norte, un evento turístico que colmó el desierto de Atacama. Un momento que nuestro país quería repetir este 14 de diciembre, fecha en que habrá un nuevo evento en la Araucanía. Sin embargo, la Pandemia ocasionada por el Covid-19, ha obligado a modificar la intención del Gobierno de hacer un llamado al turismo, el que incluso está pensando en una transmisión online.

Es este escenario, la investigadora mapuche, se refiere a la visión mapuche sobre este evento en un artículo publicado El Mostrador.

La muerte del Sol

Para la cultura mapuche, el sol es el principal elemento que determina la manera de comprender el tiempo y en su lengua, eclipse se denomina Lai Antü, es decir, la muerte del sol. Es un evento esperado con respeto, donde el sol es atacado (malogi ta antü) y se cree que si es cubierto completamente (zumiñ ta antü), pasarán cosas negativas. Esto es porque hay un momento en que la tierra no recibe luz.

"Un eclipse anuncia epidemias, enfermedades, catástrofes. Hay que cuidarse, asegurar comida para todos, hacer ofrendas a la tierra, agradecer por lo que nos ha dado. Los mapuche tienen este saber a partir del conocimiento acumulado por cientos de años y lo traspasan a través de las generaciones", dijo la profesora Loncon.

Bajo este contexto, el eclipse vivido en 2019, el mal augurio se cumplió.

"Podemos concluir que anunció lo que se vivió, muchas muertes y torturas producto del estallido social de octubre de ese año. A ello, debe sumarse también la crisis sanitaria provocada por el COVID-19. Por ende, estos cambios en la naturaleza provocados por el eclipse, evidentemente provocan cambios en la humanidad", dijo.

En vista de la visión mapuche, "esta vez me quedo con la voz de los ancestros, que dice que hay que prepararse para lo peor", ya que alude al término "layantv", que significa "muerte del sol", algo que "suspende la vida".

"Después de haber vivido el eclipse del año pasado y estar en pandemia en la actualidad, es mejor cuidarse y tomar precauciones con la vida de los tuyos", advirtió.

Lo peor no ha pasado

Para la académica, es importante interpretar el hecho de que el eclipse alcance su máxima expresión en la Región de la Araucanía.

“La tierra tiene enojo ("Yafkaley mapu), dicen los ancianos y está dolida porque se han secado los ríos, se han destruido los bosques nativos, los jóvenes ya no hablan su lengua, ya no se hacen ceremonias", aseguró.

"Hay extractivismo de la naturaleza y de los conocimientos ancestrales, los poderosos lo han puesto al mejor postor, por eso la tierra tiene Yafkan. Después del eclipse del año pasado hubo estallido social y hoy las circunstancias nos muestran lo ineludible, el dolor por la pandemia. Desde esta mirada, lo peor no ha pasado y al parecer está por venir", dijo.

Asimismo, explica que el eclipse llama a mirar la naturaleza, a considerarla como un actor más de futuro de la sociedad y de nuestras vidas.

"Hemos vivido las sequías y últimamente las trombas marinas, las nevazones. Los pumas han bajado de las montañas como los cóndores y han llegado al Gran Santiago. Algo nos están diciendo: los humanos debemos ser capaces de comprender esos mensajes", explicó.

Luna nueva, una esperanza

La profesora Loncon contó acerca de lo que una hermana sabia mapuche compartió acerca de este nuevo Wvñol Xipantv, este nuevo ciclo.

“Se inició con luna nueva, según eso, es posible renovar todo: la naturaleza y nuestro comportamiento. Esto es esperanzador, pero depende del cambio de mentalidad y del compromiso del ser humano en el sentido de respetar la naturaleza", afirmó.

"Ya no podemos seguir ignorando las señales de la naturaleza, su vida, la del agua, de los ríos, de las abejas, de las montañas, ellos importan tanto como nuestras vidas", dijo.

"Ojalá el eclipse del año pasado y el que viene nos enseñen a mirar la naturaleza. Lástima que tenga que ser con tanto dolor como con pandemia, confinamiento y pobreza para poder reconocer la bondad de la tierra, dé sus frutos y sentir el resplandor del sol de la montaña en nuestros rostros. Ojalá aprendamos a cuidar nuestra Gran Madre", concluyó.

Fuente: El Mostrador - Elisa Loncon

Transcripción: Camila Vásquez. 

Redacción: Camila Vásquez. 

Edición: César Calquín. 

Foto: Área de Comunicaciones.