Libro sobre relatos de mujeres originarias será lanzado en la U. de Santiago

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Por Camila Vásquez

Maben Ñi Puji es el título del texto en que la académica del Departamento de Educación y experta en interculturalidad y lenguas indígenas Dra. Elisa Loncon es autora junto a la profesora de lengua Quechua, Jeannette Pacheco Campos y a la Educadora Tradicional, Fresia Loncon Antileo. El libro pertenece a la Colección Sello RSU USACH, 2018.

“El libro marca tres grandes hitos. En primer lugar es un texto bilingüe en mapuzugun y castellano y quechua y castellano; cuyos textos provienen de los epew o relatos orales tradicionales referidos a los espíritus femeninos que se encuentran en la naturaleza y que albergan a las mujeres. Segundo, los relatos relevan cómo en las culturas indígenas existen espacios concretos de acción y de valoración de lo femenino. Y tercero, que se enmarca en la producción de mujeres indígenas en lengua quechua y mapuzugun con sus respectivas autorías, superando la condición de informantes asignado por los investigadores de la academia ”, aseguró.

 El lanzamiento se realizará el Salón de Honor de la Universidad de Santiago el jueves 18 de abril a las 11:00 horas y la presentación estará a cargo de Ana Luisa García Muñoz(Pontificia U. Católica), quien relevará la presencia femenina en la construcción de pensamiento contemporáneo; Álvaro Gaínza Veloso (U. Academia de Humanismo Cristiano), comentará el libro desde su mirada como sociólogo valorando la presencia de los derechos no humanos de la naturaleza y Silvia Castillo Sánchez (U. Católica Silva Henríquez), destacará el valor pedagógico de la obra.

Memoria de mujeres indígenas

La profesora Loncon destaca que la obra llama a tomar la palabra en mapuzugun, en quechua y en otras lenguas originarias presentes en el país, sea escrita u oral, para dar contenidos a las epistemologías del sur; atendiendo el rol de la mujer en la descolonización de los pueblos indígenas, de las academias y de la sociedad patriarcal. Los pueblos indígenas, a partir de los 500 años de resistencia, se propusieron incidir en el pensamiento moderno desde la diversidad que representan, aportando su filosofía, conocimientos, valores y prácticas que enriquecen el pensamiento contemporáneo. Contexto en que las mujeres han sido protagonistas activas, aunque poco visibles como consecuencia de la discriminación racial y el patriarcado instalado por la sociedad.

“Es importante destacar que en el texto se releva la producción escrita de la mujer indígena, en lengua indígena con sus respectivas autorías, superando la historia colonial que desconoce sus nombres y contribuciones femeninas en la mantención y desarrollo del conocimiento. La autoría de la mujer mapuche por ejemplo, se registra a partir 1983, antes de eso la mujer estaba completamente ausente en la literatura escrita en lengua indígena”, aseguró.

Y agregó: “Los registros escritos en la historia están realizados por etnógrafos, lingüistas no indígenas, quienes en el mejor de los casos, identificaron a las personas que entregaron los relatos como informantes, pero también negando autorías, y en estos registros, casi no aparecen las mujeres como autoras”.

Entre los antecedentes que impulsaron la publicación de la obra, Loncon destacó el diálogo con los estudiantes universitarios, alumnas y alumnos que instaron a la publicación de los relatos “Dado a su contenido no sexista, el texto permite proyectar ese no sexismo, entregando contenidos a los espacios femeninos y lo muestra como un pensamiento no subordinado, como fuerza creadora, con espacios de acción en la naturaleza y sociedad”.

Un mundo fértil de saberes

Para la académica, Maben Ñi Puji, surge de una motivación, tanto profesional como personal. “Por un lado he usado los cuentos para la enseñanza de la lengua y cultura mapuche, para que los estudiantes miren la tierra, el río, el arcoíris y demás como parte suya, y que deben respetar, y por otro, estos relatos han acompañado mi infancia, entibian mi memoria comunitaria, familiar; y también han cobrado sentido en los momentos más difíciles de mi vida, he tenido que buscar respuestas más allá de la academia para sustentarme a mí misma por el hecho de perder a una hija. En esta complejidad humana, he encontrado compañía; la espiritualidad originaria me ha dado fuerza, me ha permitido explicar la vida y fortalecer el sentido de mi andar. Como me enseñaron mis antepasados, no estamos solas, la espiritualidad de la tierra va con nosotros; es importante recuperar esta conciencia”.

En esa búsqueda, la profesora como sujeto-mujer-indígena-académica, llama a tomar la palabra, a estudiar el mapuzugun y otras lenguas originarias para recuperar estos saberes.

Y añadió: “Me conmueve las dificultades y sufrimientos que tienen las mujeres en una sociedad racista, patriarcal y colonial, pienso en qué hacen esas mujeres para salir adelante, quiénes las sustentan, dónde se refugian. Y creo que la naturaleza es bastante poderosa para sustentarla y acompañarlas. Ser mujer en este mundo no es la inmediatez que la cultura patriarcal ha querido ver en nosotras, que más allá de lo que ven, las mujeres somos energía de la naturaleza, de la tierra, también los hombres lo son, y la tierra nos necesita a todos para su cuidado”, dijo.

Para la profesora, los relatos de los pueblos originarios contienen una racionalidad distinta al mundo occidental, basado en el equilibrio del ser humano con la naturaleza, en ellos hay un mundo fértil de saberes. “Requerimos poner en agenda estos relatos para enfrentar la crisis ambiental a que nos ha conducido el modelo económico imperante, cuya racionalidad ha cosificado la naturaleza”, aseguró.

“La mujer comparte con la tierra la condición de fertilidad, y posee saberes vinculados a esta capacidad, sabe sobre la reproducción, conoce de hierbas medicinales, alimentos, y otros; pero la mentalidad colonial la ha despojado de estos saberes, le ha quitado su fuerza originaria. Para volver a ser protagonista de nuestros destinos necesitamos recuperar la memoria en tanto sujetos mujeres, volver la vista atrás, mirar la tierra y aprender de las mujeres originarias; en alguna parte de la historia nuestras abuelas también fueron originarias, reivindiquemos su espacio en la historia, así también reivindicamos el ser mujer”, afirmó.

Para finalizar, la académica hizo un llamado a participar del lanzamiento y a leer el libro: “Les invito a amar las palabras de las mujeres, a amar sus saberes y su papel fundacional en el mundo, a defender la lengua, la cultura, la tierra, el trueno, el agua, el arco iris. Y a nunca olvidar que nos necesitamos mutuamente hombres y mujeres como fuerzas distintas para mantener el equilibrio que la madre tierra necesita”.